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Un olivar tradicional de secano situado en Almargen y Cañete la Real, Málaga, donde el origen, la tierra y el paso de las estaciones dan forma a Juan de la Madre.
Juan de la Madre nace en un olivar situado en Almargen, al norte de la provincia de Málaga. Un entorno rural marcado por el paisaje, el clima y una forma de cultivo estrechamente ligada a la tierra.
Aquí, el olivo forma parte del entorno y de una manera de entender el campo basada en la paciencia, el cuidado y el respeto por los ritmos naturales. De este origen nace un aceite ecológico con identidad propia.
Cuidar la tierra, respetar el fruto y dejar que el olivar siga su ritmo. Juan de la Madre nace de una relación directa con el entorno y de una forma honesta de trabajar el campo.
El origen de Juan de la Madre se encuentra en un olivar tradicional, ecológico y de secano, donde la variedad Hojiblanca desarrolla su carácter en contacto directo con el paisaje andaluz.
El cultivo depende principalmente del agua de lluvia y de los ritmos naturales del terreno, manteniendo una relación directa con el clima y las estaciones
Una forma de trabajar orientada al cuidado del entorno, la conservación del suelo y el respeto por el equilibrio natural del olivar
Una variedad profundamente vinculada a Andalucía, capaz de aportar personalidad y carácter propio al aceite
El valor del aceite comienza en el campo. Por eso, el cuidado del olivar no se limita únicamente al fruto, sino también al suelo, al entorno y al equilibrio natural que permite que cada árbol siga formando parte del paisaje.
Esta forma de trabajar busca conservar el carácter del olivar y mantener vivo el vínculo entre el producto, la tierra y su lugar de origen.
Cada estación transforma el paisaje y marca una nueva etapa en la vida del olivo. El tiempo, el clima y el cuidado constante forman parte del proceso que da origen a cada cosecha.
El olivar entra en una etapa de descanso y preparación. Es tiempo de cuidar los árboles y preparar el terreno para el comienzo de un nuevo ciclo.
La floración devuelve vida al paisaje y anuncia el nacimiento de las aceitunas que irán creciendo durante los meses siguientes.
La aceituna crece bajo el sol y se adapta a las condiciones propias de un olivar tradicional de secano.
Con la llegada del otoño comienza el tiempo de recoger el fruto. La aceituna se cosecha en el momento adecuado para conservar su calidad y continuar el proceso que dará origen al aceite.
La calidad y la personalidad de Juan de la Madre nacen en el campo. La variedad, el terreno, el clima y el cuidado del olivar forman parte de un mismo proceso que continúa con la recogida del fruto y su elaboración.
El resultado es un aceite de oliva virgen extra ecológico que conserva el vínculo con su origen y refleja una forma natural y honesta de entender el producto.
Juan de la Madre nace en un olivar tradicional de secano, con origen en Almargen y Cañete la Real, Málaga, y continúa su camino hasta convertirse en un aceite ecológico con identidad propia.
